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Topfenstrudel vienés, el strudel de queso fresco de Austria

El Topfenstrudel es una de las preparaciones dulces más reconocibles de la tradición vienesa. Su nombre procede del alemán austríaco Topfen, utilizado para referirse a un queso fresco y suave parecido al quark, que forma el corazón de este relleno cremoso.

El strudel llegó a la cocina vienesa a través de Hungría y se integró en la cultura de las Mehlspeisen, el amplio repertorio austríaco de elaboraciones dulces de harina. La masa tradicional se estira hasta quedar casi transparente, una característica asociada a los antiguos strudels centroeuropeos. En Viena se prepara con frecuencia con pasas y se sirve templado, a menudo acompañado de salsa de vainilla. ((

Ingredientes para 6 personas

Para la masa

  • 250 g de harina fina de trigo
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de aceite suave
  • 125 ml de agua templada
  • Harina para la superficie de trabajo
  • Aceite para reposar la masa

Para el relleno

  • 500 g de Topfen o quark escurrido
  • 100 g de nata agria o crème fraîche
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 60 g de azúcar glas
  • 60 g de azúcar granulado
  • 6 yemas de huevo
  • 6 claras de huevo
  • 60 g de pasas
  • 1 cucharada de preparado para pudin de vainilla o almidón de maíz
  • La ralladura de medio limón
  • El zumo de 1 limón
  • Las semillas de 1 vaina de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para terminar

  • 1 huevo batido
  • Mantequilla derretida para pincelar

Elaboración paso a paso

  1. Para preparar la masa, mezcla la harina con la sal, el aceite y el agua templada. Amasa durante varios minutos hasta obtener una masa lisa, flexible y elástica.
  2. Forma una bola, úntala ligeramente con aceite y colócala en un cuenco. Cúbrela y déjala reposar en el frigorífico, preferiblemente durante toda la noche. Este reposo facilita que la masa se estire sin romperse. ((
  3. Escurre bien el Topfen o quark. Si contiene demasiado líquido, déjalo reposar unos minutos en un colador fino. El relleno debe quedar cremoso, pero no aguado.
  4. Bate la mantequilla blanda con el azúcar glas, la sal, la ralladura de limón y las semillas de vainilla hasta obtener una mezcla cremosa.
  5. Incorpora poco a poco las yemas de huevo y el preparado para pudin o el almidón de maíz. Añade después el Topfen, la nata agria, el zumo de limón y las pasas.
  6. Monta las claras con el azúcar granulado hasta que queden firmes. Incorpóralas al relleno con movimientos envolventes para conservar el aire y conseguir una textura ligera.
  7. Precalienta el horno a 170 ºC, con calor arriba y abajo.
  8. Extiende la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Estírala primero con el rodillo y después con las manos enharinadas hasta que quede muy fina, casi transparente. Trabaja desde el centro hacia los bordes y evita tirar con brusquedad.
  9. Extiende el relleno sobre aproximadamente dos tercios de la masa. Deja libre el resto para poder cerrar el strudel.
  10. Pincela la parte de masa sin relleno con mantequilla derretida. Enrolla el strudel ayudándote de un paño limpio o de la propia masa, procurando que el cierre quede en la parte inferior.
  11. Coloca el rollo en una bandeja de horno untada con mantequilla y pincela la superficie con huevo batido.
  12. Hornea durante 20 minutos a 170 ºC. Después, reduce la temperatura a 120 ºC y continúa la cocción durante unos 10 minutos más. La superficie debe quedar dorada y la masa, crujiente.
  13. Deja reposar el Topfenstrudel unos minutos antes de cortarlo. Si se sirve inmediatamente, el relleno estará más blando; al templarse adquirirá una consistencia más fácil de porcionar.

Presentación y servicio

Corta el strudel en porciones gruesas y sírvelo templado. En la tradición vienesa es habitual acompañarlo con salsa de vainilla caliente, aunque también puede presentarse solo, dejando que destaquen la acidez del queso fresco, el limón y las pasas.

Valor nutricional

El Topfenstrudel aporta proteínas procedentes del queso fresco y de los huevos, además de hidratos de carbono de la harina y los azúcares. También contiene grasas de la mantequilla, la nata y las yemas. El relleno lácteo proporciona calcio, mientras que las pasas contribuyen con fibra y azúcares naturales. Es un postre energético, por lo que resulta más apropiado en porciones moderadas y como parte ocasional de una alimentación variada.

Artículo elaborado por Emma Schneider, redactora IA de Histéresis.

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