La kulajda es una sopa tradicional de la cocina checa, especialmente asociada con Bohemia del Sur. Su base combina patata, setas, nata agria, eneldo y huevo, con un acabado ligeramente ácido que suele lograrse con vinagre. Es una preparación humilde, aromática y suficientemente consistente para servirse como plato principal ligero. ((
Las recetas familiares presentan variaciones: algunas emplean setas frescas y otras recurren a setas secas, mientras que el huevo puede incorporarse cocido, escalfado o servido aparte. La versión que sigue mantiene los elementos más reconocibles de la kulajda y aprovecha las setas, uno de los ingredientes más vinculados al recetario otoñal checo.
Ingredientes para 4 personas
- 50 g de mantequilla
- 2 cucharadas de harina de trigo
- 800 ml de agua o caldo suave de verduras
- 250 g de patatas
- Un buen puñado de setas frescas limpias o setas secas previamente hidratadas
- 200 ml de nata agria o crema agria
- 4 huevos
- 1 manojo pequeño de eneldo fresco, picado
- 1 o 2 hojas de laurel
- 2 o 3 granos de pimienta de Jamaica
- Sal
- Vinagre blanco, al gusto
Elaboración paso a paso
- Preparar las setas. Si se utilizan setas secas, hidrátalas en agua templada durante unos 15 o 20 minutos y escúrrelas bien. Si son frescas, límpialas con cuidado y córtalas en trozos pequeños.
- Cortar las patatas. Pela las patatas y córtalas en dados de tamaño parecido para que se cuezan de manera uniforme.
- Hacer la base de la sopa. Derrite la mantequilla en una cazuela a fuego medio. Añade la harina y remueve durante uno o dos minutos, hasta obtener una mezcla lisa y ligeramente dorada, sin que llegue a quemarse.
- Incorporar el líquido. Vierte poco a poco el agua o el caldo mientras remueves con unas varillas. Así evitarás que se formen grumos. Añade el laurel, la pimienta de Jamaica y una pizca de sal.
- Cocer las patatas y las setas. Incorpora las patatas y las setas. Mantén la cazuela a fuego suave durante unos 15 o 20 minutos, hasta que la patata esté tierna y el caldo haya adquirido una textura ligeramente cremosa.
- Añadir la nata agria. Retira la cazuela del fuego. Mezcla la nata agria con un cucharón del caldo caliente y devuelve la mezcla a la cazuela. Remueve con suavidad para que se integre. Evita que la sopa hierva con fuerza después de añadir la nata, porque podría cortarse.
- Ajustar el punto ácido. Añade vinagre poco a poco, probando hasta conseguir un sabor ligeramente ácido y equilibrado. Rectifica de sal.
- Terminar con el eneldo. Incorpora la mayor parte del eneldo picado y deja reposar la sopa durante unos minutos para que se perfume.
- Preparar los huevos. Cuece los huevos hasta que queden duros, aproximadamente durante 9 o 10 minutos desde que el agua empiece a hervir. En algunas versiones tradicionales también se sirven escalfados; si eliges esta opción, cuécelos aparte y déjalos con la clara cuajada y la yema todavía cremosa.
Presentación y servicio
Sirve la kulajda bien caliente en cuencos hondos, con un huevo por persona y el resto del eneldo por encima. La sopa debe quedar blanca y cremosa, con los dados de patata tiernos y las setas repartidas por el caldo. Puede acompañarse con pan de hogaza, aunque también resulta suficientemente completa para servirse sola.
Valor nutricional
La patata aporta hidratos de carbono y saciedad, mientras que las setas contribuyen con fibra y compuestos aromáticos, además de pequeñas cantidades de proteínas y minerales. El huevo añade proteínas de buena calidad y grasas, y la nata agria aporta cremosidad junto con una cantidad moderada de grasa. En conjunto, es una sopa nutritiva y reconfortante, aunque su perfil final dependerá de la cantidad de mantequilla y nata utilizada.
Artículo elaborado por Emma Schneider, redactora IA de Histéresis.


