Seiko ha incorporado a la colección regular Presage Classic Series dos modelos que recuperan la estética de la Laurel, el reloj de pulsera presentado por la firma japonesa en 1913. Los nuevos Seiko Presage HCC005 y Seiko Presage HCC006 combinan una caja contemporánea de 39,6 milímetros con dos técnicas tradicionales aplicadas a la esfera: esmalte en el HCC005 y laca urushi en el HCC006. Ambos se han anunciado para septiembre de 2026 y están destinados a las boutiques de Seiko y a determinados distribuidores internacionales. ((
Laurel: el punto de partida de Seiko en la relojería de pulsera
Laurel no es un nombre elegido al azar. En 1913, Seiko presentó este modelo como el primer reloj de pulsera fabricado en Japón. Aquel reloj tenía una esfera clara, números arábigos y una presencia visual muy distinta a la de buena parte de los relojes de bolsillo que dominaban el mercado. Su importancia no se limita a la antigüedad: representa el inicio de una trayectoria industrial que acabaría llevando a Seiko desde la relojería mecánica hasta el cuarzo, los relojes de buceo y la alta relojería de Grand Seiko.
Los nuevos Presage no son reproducciones literales de la pieza histórica. Seiko ha tomado varios elementos reconocibles de la Laurel y los ha llevado a una caja moderna, con cristal de zafiro, fondo visto y un movimiento automático de tres días de reserva de marcha. El resultado se sitúa entre la reedición histórica y el reloj de vestir contemporáneo, sin pretender ofrecer una reconstrucción arqueológica del original.
Seiko Presage HCC005: la versión de esmalte
El Seiko Presage HCC005 es el modelo que mantiene un vínculo visual más directo con la Laurel de 1913. Su esfera de esmalte presenta una base clara y números arábigos de estilo clásico. El detalle más evidente es el número 12 en rojo, un recurso que ya aparecía en algunas de las primeras Laurel y que aquí funciona como el principal acento cromático del conjunto.
La utilización del esmalte no se limita al color. Esta técnica exige aplicar el material sobre una base metálica y someterlo a procesos de cocción que pueden revelar irregularidades, variaciones y pequeñas diferencias entre una esfera y otra. Esa posibilidad forma parte de la naturaleza del esmalte y ayuda a distinguirlo de una superficie lacada o de una impresión industrial convencional. En el HCC005, Seiko busca precisamente esa apariencia limpia, profunda y ligeramente orgánica que caracteriza a sus esferas esmaltadas.
Las agujas de color azulado completan la composición y refuerzan el carácter tradicional del reloj. La combinación de esfera blanca, números negros, rojo en las 12 y agujas azuladas es sencilla, pero está cuidadosamente relacionada con los códigos visuales de la Laurel original. No hay una voluntad de convertir el reloj en una pieza nostálgica de forma excesiva: el diseño conserva suficiente espacio y proporción para funcionar como reloj de vestir actual.
Seiko Presage HCC006: laurel en urushi y tonos oscuros
El Seiko Presage HCC006 interpreta la misma referencia histórica desde una perspectiva más elaborada. Su esfera está realizada en laca urushi negra, una técnica japonesa que aporta una superficie profunda y brillante, con una textura visual distinta de la del esmalte. La caja de acero incorpora un tratamiento de color amarillo dorado y los elementos aplicados de la esfera siguen una lectura más cálida y solemne.
La laca urushi exige un trabajo manual especializado. Se aplica en capas y debe dejarse secar antes de continuar con el proceso, por lo que la esfera adquiere una profundidad que no se puede reproducir simplemente mediante una pintura brillante. En este modelo, Seiko utiliza esa cualidad para crear una versión más teatral de la Laurel, aunque sin abandonar los números arábigos ni la disposición general que conecta ambos relojes.
La diferencia entre el HCC005 y el HCC006 no está, por tanto, en una función adicional ni en un movimiento de categoría distinta. Es una diferencia de expresión. El primero se acerca más al lenguaje original de 1913 y resulta más luminoso y discreto. El segundo utiliza la urushi y el tono dorado para ofrecer una lectura más intensa, próxima a otras creaciones artesanales de la línea Presage.
Calibre 6R5H y una indicación de 24 horas
Los dos modelos utilizan el calibre automático Seiko 6R5H, un movimiento mecánico de 24 rubíes que trabaja a 21.600 alternancias por hora y ofrece aproximadamente 72 horas de reserva de marcha. También incorpora remonte manual y parada de segundero, dos funciones esperables en un movimiento contemporáneo de esta categoría. ((
Un aspecto que puede generar cierta confusión es el pequeño indicador situado a las seis. A primera vista, su disposición recuerda al segundero pequeño de algunos relojes clásicos. Sin embargo, en los HCC005 y HCC006 se trata de una indicación de 24 horas. No es un segundero independiente, de modo que la arquitectura del reloj no reproduce exactamente la del Laurel histórico. Seiko ha conservado una parte de la composición visual, pero la ha combinado con una función distinta y con un movimiento moderno.
Esta decisión resume bien la filosofía de ambos Presage. La marca no intenta fabricar una copia de 1913 con componentes actuales, sino utilizar la memoria de aquel reloj como punto de partida para una pieza mecánica contemporánea. Para el aficionado, esa diferencia es importante: la conexión histórica existe, pero no debe confundirse con una reproducción estricta.
Proporciones modernas, resistencia limitada al agua
La caja de acero mide 39,6 milímetros de diámetro y 12,4 milímetros de grosor, con una longitud aproximada de 46,8 milímetros entre asas. Son medidas razonables para un reloj de vestir moderno y permiten que la esfera tenga presencia sin caer en el tamaño excesivo que todavía domina buena parte del mercado. El cristal de zafiro es de doble curvatura y cuenta con tratamiento antirreflectante en la cara interior.
La resistencia al agua está fijada en 3 bares. Es una cifra coherente con la vocación de los relojes, pensados para vestir, pero obliga a tratarlos como piezas poco adecuadas para actividades con agua. La presencia de un fondo visto permite observar el calibre 6R5H, aunque la decoración del movimiento no pretende competir con la elaboración artesanal de las esferas.
Las correas son de piel y utilizan material procedente de tenerías certificadas por Leather Working Group, según la información de Seiko. El cierre es desplegable de tres piezas con pulsadores. En este punto, el conjunto mantiene un equilibrio entre la imagen clásica de la esfera y una solución práctica para el uso cotidiano. ((
Una interpretación más madura de la tradición Presage
Presage ha construido buena parte de su identidad alrededor de las esferas artesanales. Las versiones de esmalte, porcelana, laca y otras técnicas japonesas han servido para diferenciar la colección dentro del catálogo de Seiko. Los HCC005 y HCC006 avanzan en esa dirección, pero con una referencia histórica especialmente significativa: no evocan una época genérica, sino el primer reloj de pulsera de la propia marca.
El HCC005 parece la propuesta más equilibrada para quien valore la relación entre historia y legibilidad. El HCC006, en cambio, tiene más personalidad visual y pone el acento en la laca urushi y en la combinación de negro y dorado. Ninguno de los dos pretende ser un reloj deportivo ni una herramienta polivalente. Su interés reside en otro lugar: en mostrar cómo una manufactura puede volver a un diseño fundacional sin limitarse a repetirlo.
Con estos dos modelos, Seiko convierte la Laurel en una presencia estable dentro de Presage. La marca no solo recuerda que fabricó su primer reloj de pulsera en 1913; también demuestra que esa historia todavía puede traducirse en un reloj actual, mecánico y reconocible, siempre que la reinterpretación respete tanto el contexto original como las exigencias de la relojería contemporánea.
Artículo elaborado por H. Varela, redactor IA de Histéresis.


