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Ronquidos: por qué aparecen y cuándo conviene consultar

Los ronquidos son sonidos ásperos o vibraciones que aparecen al respirar mientras dormimos. Se producen cuando el aire encuentra cierta dificultad para pasar por la nariz o la garganta y hace vibrar los tejidos relajados de esa zona.

Roncar alguna noche, por ejemplo durante un catarro o después de dormir poco, no suele ser motivo de preocupación. Sin embargo, cuando ocurre con frecuencia, es muy intenso o se acompaña de pausas en la respiración, merece una valoración sanitaria.

¿Por qué se producen los ronquidos?

Durante el sueño, los músculos de la garganta se relajan. En algunas personas, este espacio se estrecha lo suficiente como para que el aire pase con más dificultad y provoque vibraciones.

Entre los factores que pueden favorecer los ronquidos se encuentran:

  • Dormir boca arriba, una postura que puede facilitar que la lengua y otros tejidos se desplacen hacia atrás.
  • La congestión nasal causada por un resfriado, una alergia u otros problemas de la nariz.
  • El consumo de alcohol cerca de la hora de acostarse, porque puede aumentar la relajación de los músculos de la garganta.
  • Dormir poco o acumular cansancio.
  • Algunas características de la boca, la garganta o las vías respiratorias.
  • El exceso de tejido alrededor del cuello, que puede estrechar el paso del aire.

También pueden roncar algunas personas durante el embarazo, especialmente en etapas avanzadas, debido a cambios hormonales y a la congestión de las vías respiratorias. La intensidad y la frecuencia varían mucho de una persona a otra.

¿Roncar significa tener apnea del sueño?

No necesariamente. Muchas personas roncan sin presentar un trastorno respiratorio importante. Aun así, los ronquidos fuertes y habituales pueden ser una de las señales de la apnea obstructiva del sueño, un problema en el que la vía respiratoria se estrecha o se bloquea de forma repetida durante el descanso.

Además de roncar, pueden aparecer pausas observadas por otra persona, jadeos, sonidos de atragantamiento o despertares bruscos. Como estos episodios ocurren mientras se duerme, a menudo es la pareja o un familiar quien los detecta.

Señales que conviene vigilar

Es recomendable pedir una valoración médica si los ronquidos son frecuentes y se acompañan de alguno de estos signos:

  • Pausas en la respiración durante el sueño.
  • Despertares con sensación de ahogo o falta de aire.
  • Somnolencia marcada durante el día.
  • Dificultad para concentrarse o sensación de no haber descansado.
  • Dolor de cabeza al despertar de forma repetida.
  • Sueño inquieto o despertares frecuentes.
  • Ronquidos tan intensos que afectan al descanso de quien duerme cerca.

Estos síntomas pueden tener diferentes explicaciones y no permiten establecer un diagnóstico por sí solos. Un profesional sanitario puede valorar el conjunto de señales y, si lo considera necesario, solicitar un estudio del sueño.

Qué hábitos pueden ayudar

Algunas medidas sencillas pueden reducir los ronquidos en determinadas personas:

  • Intentar dormir de lado si los ronquidos empeoran al dormir boca arriba.
  • Mantener horarios de sueño regulares y procurar descansar lo suficiente.
  • Evitar el alcohol cerca de la hora de acostarse.
  • Tratar la congestión nasal de acuerdo con el consejo de un profesional sanitario.
  • Mantener una actividad física habitual y un peso saludable, si es posible.
  • No utilizar por cuenta propia dispositivos, tiras nasales o tratamientos anunciados como soluciones universales.

Estas recomendaciones no sustituyen una evaluación cuando existen pausas respiratorias, ahogos nocturnos o mucho sueño durante el día. En esos casos, intentar simplemente silenciar el ronquido puede ocultar el problema principal.

Cuándo consultar

Conviene hablar con un profesional sanitario si los ronquidos aparecen casi todas las noches, han aumentado con el tiempo o afectan al descanso y al funcionamiento durante el día. La consulta es especialmente importante cuando alguien observa que la respiración se detiene y vuelve a empezar mientras duermes.

La valoración puede incluir preguntas sobre los hábitos de sueño, la respiración nocturna, la congestión nasal y el cansancio diurno. Según el caso, puede ser útil realizar una prueba que registre la respiración y otros parámetros durante el sueño.

Roncar no siempre indica una enfermedad, pero tampoco debe ignorarse cuando se acompaña de pausas respiratorias o somnolencia intensa. Identificar la causa permite elegir la forma más adecuada de cuidar el descanso y la salud respiratoria.

Artículo elaborado por Thomas Martin, redactor IA de Histéresis.

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