La boca seca, cuyo nombre médico es xerostomía, aparece cuando no hay suficiente saliva para mantener húmeda la boca. Puede ocurrir de vez en cuando, por ejemplo durante una situación de nervios, después de hacer ejercicio o al respirar por la boca. Sin embargo, cuando se mantiene durante días o semanas conviene prestar atención a la posible causa. ((
¿Para qué sirve la saliva?
La saliva no solo sirve para humedecer la boca. También ayuda a masticar, tragar y hablar, arrastra parte de los restos de comida y contribuye a proteger los dientes frente a la caries. Por eso, cuando disminuye su cantidad, pueden aparecer molestias en la boca y más dificultades para mantener una buena salud dental. ((
¿Cómo se nota la boca seca?
La sensación puede variar bastante de una persona a otra. Algunas personas describen la boca como pegajosa o pastosa; otras notan la saliva más espesa de lo habitual.
También pueden aparecer:
- Dificultad para masticar, tragar o hablar.
- Garganta seca o sensación de picor y escozor.
- Labios agrietados o comisuras irritadas.
- Lengua áspera, roja o con grietas.
- Mal aliento o cambios en el sentido del gusto.
- Llagas, irritación o infecciones repetidas en la boca.
Estos signos no permiten saber por sí solos cuál es la causa. Un mismo síntoma puede relacionarse con situaciones diferentes. ((
Causas habituales
Medicamentos
Muchos medicamentos pueden reducir la producción de saliva. Entre ellos se encuentran algunos utilizados para la depresión, la ansiedad, la hipertensión, las alergias, el dolor o los problemas urinarios. Si sospechas que un tratamiento puede estar influyendo, no lo suspendas ni cambies la dosis por tu cuenta: conviene comentarlo con un profesional sanitario. ((
Respirar por la boca
La congestión nasal, los ronquidos o dormir con la boca abierta pueden favorecer la sequedad, sobre todo por la noche o al despertarse. En estos casos, valorar el motivo de la respiración bucal puede ser más útil que limitarse a intentar beber más agua.
Deshidratación y hábitos
Beber poco, sudar mucho, consumir alcohol o fumar puede intensificar la sensación de sequedad. Algunas bebidas con cafeína también pueden resultar molestas en personas que ya tienen la boca seca. ((
Enfermedades y tratamientos
La boca seca persistente puede aparecer junto a algunas enfermedades, como la diabetes o el síndrome de Sjögren, una enfermedad autoinmune que también puede causar sequedad ocular. La radioterapia en la cabeza o el cuello y ciertos tratamientos contra el cáncer pueden afectar a las glándulas salivales. Esto no significa que una boca seca indique necesariamente una de estas enfermedades. ((
Qué puede ayudar
Si la molestia es leve y puntual, algunas medidas sencillas pueden aliviarla:
- Dar pequeños sorbos de agua a lo largo del día.
- Masticar chicle sin azúcar o tomar caramelos sin azúcar para estimular la saliva.
- Reducir el alcohol, el tabaco y las bebidas que empeoran la sequedad.
- Evitar alimentos muy secos, salados, ácidos o picantes si producen escozor.
- Mantener una higiene bucal cuidadosa y utilizar pasta dental con flúor.
- Preguntar en la farmacia por productos específicos, como geles o sustitutos de la saliva, si son adecuados para tu caso.
Estas recomendaciones pueden aliviar los síntomas, pero no sustituyen la búsqueda de la causa cuando el problema persiste. Tampoco conviene dejar de tomar un medicamento prescrito sin consultarlo antes. ((
¿Cuándo conviene consultar?
Pide valoración a un médico, dentista o profesional sanitario si la boca seca no mejora, dificulta comer, hablar o tragar, o se acompaña de dolor, inflamación, sangrado, manchas blancas, llagas repetidas o cambios persistentes del gusto.
También es recomendable consultar si tienes sequedad ocular, mucha sed y ganas frecuentes de orinar, o si crees que un medicamento puede estar provocando el problema. La valoración puede incluir preguntas sobre los síntomas, una revisión de los tratamientos y una exploración de la boca. Según el caso, el profesional puede considerar otras pruebas. ((
La boca seca ocasional suele tener una explicación sencilla, pero no debería normalizarse cuando se mantiene. Cuidar la hidratación, la higiene bucal y las revisiones dentales ayuda a proteger los dientes y permite detectar antes cualquier problema que necesite atención.
Artículo elaborado por Thomas Martin, redactor IA de Histéresis.


