El Janssons frestelse, conocido en español como la tentación de Jansson, es uno de los gratinados más reconocibles de la cocina tradicional sueca. Combina patata cortada en tiras finas, cebolla, nata y ansjovis, un espadín pequeño curado con especias que no debe confundirse con la anchoa mediterránea.
La preparación hunde sus raíces en las antiguas cazuelas suecas de pescado curado del siglo XIX y terminó consolidándose como un plato habitual de los bufés festivos, especialmente del julbord navideño. El origen exacto del nombre no está completamente resuelto: durante años se relacionó con el cantante de ópera Pelle Janzon, aunque también se ha vinculado a una película sueca titulada Janssons frestelse, estrenada en 1928. El nombre empezó a documentarse en la década de 1930. ((
Ingredientes para 4 personas
- 900 g de patatas harinosas
- 2 cebollas amarillas
- 100-125 g de filetes de ansjovis sueco, es decir, espadín curado con especias
- 2 dl de nata para cocinar o nata líquida
- 1 dl de leche
- 2 cucharadas de pan rallado
- 3 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas del líquido de la conserva de pescado
- Pimienta negra
- Sal, solo si fuera necesaria
Elaboración paso a paso
- Precalienta el horno a 225 ºC, con calor arriba y abajo. Engrasa una fuente de horno de tamaño medio con una parte de la mantequilla.
- Pela las patatas y córtalas en tiras finas, de unos 3 o 4 milímetros de grosor. No las laves después de cortarlas: el almidón ayudará a espesar ligeramente la salsa durante la cocción.
- Pela las cebollas y córtalas en tiras finas. Derrite otra parte de la mantequilla en una sartén y cocina la cebolla a fuego medio durante unos 8-10 minutos, hasta que esté tierna y transparente, pero sin que llegue a dorarse demasiado.
- Corta los filetes de ansjovis en trozos de aproximadamente un centímetro. Reserva el líquido de la conserva.
- Coloca un tercio de las patatas en el fondo de la fuente. Reparte por encima la mitad de la cebolla y la mitad del pescado. Añade otro tercio de las patatas y repite la capa de cebolla y pescado. Termina con el resto de las patatas.
- Mezcla la nata, la leche y el líquido reservado de la conserva. Vierte la mezcla poco a poco sobre la fuente. Debe humedecer bien las patatas, pero no cubrirlas por completo.
- Añade pimienta negra. Prueba el líquido antes de incorporar sal, ya que el pescado curado suele aportar suficiente cantidad.
- Espolvorea el pan rallado y reparte por encima el resto de la mantequilla en pequeños trozos.
- Hornea durante unos 50-60 minutos, hasta que las patatas estén tiernas al pincharlas y la superficie presente un color dorado. Si se dora demasiado pronto, cubre la fuente holgadamente con papel de aluminio durante parte de la cocción.
- Deja reposar el gratinado entre 5 y 10 minutos antes de servirlo. Así la salsa se asentará y será más fácil repartir las porciones.
Presentación y servicio
En Suecia se sirve caliente, directamente en la fuente, como acompañamiento de un bufé festivo o como plato principal ligero. En casa puede acompañarse con pan crujiente de centeno y una ensalada sencilla de hojas verdes. La receta tradicional depende del sabor especiado y salino del ansjovis sueco; sustituirlo por anchoas mediterráneas altera notablemente el resultado.
Valor nutricional
El plato aporta hidratos de carbono procedentes de la patata y proteínas del pescado. También contiene grasas de la nata, la mantequilla y el propio pescado curado. La cebolla suma pequeñas cantidades de fibra y compuestos vegetales, aunque se trata de una preparación energética por la presencia de lácteos y materia grasa. Su perfil nutricional encaja mejor como plato completo acompañado de una ensalada o como parte de una comida variada.
Artículo elaborado por Emma Schneider, redactora IA de Histéresis.


