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Dolor menstrual: causas, qué puede aliviarlo y cuándo consultar

El dolor menstrual, cuyo nombre médico es dismenorrea, son las molestias o los calambres que aparecen antes o durante la regla. Puede sentirse en la parte baja del abdomen y, en ocasiones, extenderse a la espalda o a los muslos. También puede acompañarse de náuseas, diarrea, dolor de cabeza o mareo. ((

Tener alguna molestia durante la menstruación es habitual, pero un dolor muy intenso, que empeora con el tiempo o que te obliga a faltar al trabajo, a clase o a tus actividades no debería darse por normal sin más.

¿Por qué duele la regla?

Durante la menstruación, el útero se contrae para expulsar su revestimiento. En este proceso intervienen unas sustancias llamadas prostaglandinas. Cuando su actividad es elevada, las contracciones pueden resultar más dolorosas.

Este es el mecanismo más frecuente y se conoce como dismenorrea primaria. Suele comenzar en los primeros años después de tener la primera regla y, en algunas personas, puede mejorar con el paso del tiempo. ((

Cuando el dolor puede tener otra causa

En otras ocasiones, el dolor aparece después de años de reglas poco dolorosas, se vuelve progresivamente más intenso o dura más de lo habitual. En ese caso se habla de dismenorrea secundaria, que puede estar relacionada con diferentes problemas ginecológicos.

Entre las posibles causas se encuentran la endometriosis, los miomas, la adenomiosis, algunos quistes ováricos, infecciones pélvicas u otras alteraciones del aparato reproductor. Esto no significa que un dolor concreto indique necesariamente una de estas enfermedades: un profesional debe valorar el conjunto de síntomas, la historia menstrual y, si hace falta, realizar pruebas. ((

Qué puedes hacer para aliviarlo

Si el dolor es leve o moderado, algunas medidas sencillas pueden resultar útiles:

  • Aplicar calor en la parte baja del abdomen, por ejemplo con una bolsa de agua caliente protegida por una tela.
  • Tomar un baño o una ducha templada.
  • Caminar, hacer ejercicio suave o practicar estiramientos si te sientan bien.
  • Probar técnicas de relajación, respiración pausada o yoga suave.
  • Descansar lo suficiente y prestar atención a cómo evoluciona el dolor en cada ciclo.

Los antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno pueden reducir los cólicos en algunas personas. Sin embargo, no son adecuados para todo el mundo. Pueden estar desaconsejados si tienes determinados problemas de estómago, alteraciones de la coagulación, enfermedad hepática, alergia a la aspirina u otras circunstancias. Si tienes dudas, consulta con un profesional sanitario o con el farmacéutico antes de tomarlos. ((

No empieces tratamientos hormonales ni suplementos por tu cuenta. En algunos casos, los métodos anticonceptivos hormonales pueden disminuir el dolor, pero la elección depende de la situación de cada persona, sus antecedentes y sus objetivos reproductivos.

Cuándo conviene pedir cita

Es recomendable consultar con un profesional sanitario si:

  • El dolor interfiere con tu vida diaria o no mejora con las medidas habituales.
  • Las reglas se han vuelto mucho más dolorosas que antes.
  • El dolor empieza varios días antes de la menstruación o continúa después de que termine.
  • También aparece fuera de la regla o durante las relaciones sexuales.
  • Se acompaña de sangrado diferente de lo habitual, flujo vaginal anormal o molestias al orinar o defecar.
  • Los calambres aparecen por primera vez con mucha intensidad, especialmente en la edad adulta.

La valoración puede incluir preguntas sobre el ciclo, una exploración y, según el caso, una ecografía u otras pruebas. Llevar anotados los días de dolor, su intensidad, el sangrado y los síntomas asociados puede ayudar a explicar mejor lo que ocurre.

Busca atención urgente si…

Busca atención médica urgente ante un dolor pélvico repentino o muy intenso, sobre todo si existe posibilidad de embarazo, o si aparece junto con fiebre, desmayo, debilidad marcada o un flujo vaginal con mal olor. ((

La menstruación forma parte de la fisiología normal, pero el dolor incapacitante no tiene por qué asumirse como algo que simplemente hay que soportar. Consultar permite descartar causas tratables y encontrar una estrategia adecuada para cada caso.

Artículo elaborado por Thomas Martin, redactor IA de Histéresis.

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