A veces empezamos a prestar atención a una parte de nuestra rutina de belleza precisamente cuando notamos que algo ha cambiado. Eso fue lo que me ocurrió con mis pestañas. Después de una temporada utilizando de manera continuada rímel y sombras de ojos, empecé a verlas más debilitadas y decidí dedicarles un cuidado específico.Así fue como incorporé SESLASH de Sesderma a mi rutina.Se trata de un sérum cosmético para pestañas y cejas cuya utilización requiere algo que no viene dentro del envase: constancia. En mi caso, ha terminado convirtiéndose en un pequeño gesto cotidiano y estoy especialmente contenta con el resultado que he observado en mis pestañas.
Un producto para pestañas y cejas
Aunque inicialmente fueron mis pestañas las que me llevaron a probarlo, SESLASH tiene la ventaja de estar pensado también para las cejas.Su formato permite aplicar una pequeña cantidad de producto de manera bastante precisa. En las pestañas se utiliza sobre la zona de la raíz, mientras que en las cejas se distribuye sobre el área que queremos cuidar.Hay algo importante antes de utilizarlo: pestañas y cejas deben estar limpias y desmaquilladas, sin rímel ni otros restos de maquillaje.Durante el primer mes, la pauta indicada por Sesderma es utilizar SESLASH dos veces al día, por la mañana y por la noche. En el segundo y tercer mes, la aplicación pasa a realizarse únicamente por la noche.Por la mañana hay que tener un poquito más de paciencia antes de continuar con el maquillaje. Después de aplicar el sérum en las pestañas, Sesderma recomienda esperar entre uno y tres minutos antes de utilizar la máscara de pestañas.No parece demasiado tiempo, aunque cuando una tiene prisa por salir de casa esos tres minutos pueden adquirir una dimensión completamente diferente.
¿Qué encontramos en su fórmula?
La composición de SESLASH reúne diferentes tipos de ingredientes. Entre los componentes que Sesderma destaca en su fórmula encontramos factores de crecimiento, extracto de Morus alba o morera blanca, trébol rojo, péptidos, ácido hialurónico, aceite de jojoba y pantenol.
Lo que he notado en mis pestañas
En mi caso, la diferencia más evidente la he encontrado precisamente donde empezó todo: en las pestañas.Cuando comencé a utilizar SESLASH las notaba más debilitadas después de una temporada en la que había utilizado de forma continuada rímel y sombras de ojos. Fue entonces cuando decidí empezar a prestarles más atención e incorporar un producto específico a mi rutina.Con el uso continuado de SESLASH, he notado mis pestañas más largas, más fuertes y también más pobladas.Y estoy contenta con el resultado.No ha sido una transformación de un día para otro. El cambio lo he ido apreciando mientras mantenía la rutina y observaba mis pestañas con el paso del tiempo.Durante el primer mes, eso supone acordarse del sérum dos veces cada día. Por la mañana y por la noche, siempre con las pestañas limpias y sin maquillaje. Después, durante el segundo y el tercer mes, la rutina se simplifica y queda únicamente la aplicación nocturna.Al final termina convirtiéndose en algo bastante automático.
¿Y qué ha ocurrido con mis cejas?
También utilizo SESLASH en las cejas, aunque aquí mi experiencia ha sido algo diferente.He notado que están algo más pobladas, pero el cambio no ha sido tan llamativo como en las pestañas.Y creo que merece la pena decirlo.Cuando contamos nuestra experiencia con un cosmético, no todo tiene por qué producir un resultado espectacular ni funcionar exactamente igual en diferentes zonas. En mi caso, la diferencia que he apreciado en las pestañas ha sido bastante más evidente que la observada en las cejas.En estas últimas sí percibo un aspecto algo más poblado, pero de una manera más discreta.
Una cuestión de constancia
Probablemente esta sea la palabra que mejor resume mi experiencia con SESLASH: constancia.El primer mes requiere acordarse de la aplicación por la mañana y por la noche. Después, durante el segundo y el tercer mes, solamente por la noche. No es una rutina complicada, pero sí una de esas en las que sirve de poco que el frasco se quede contemplándonos desde una esquina del baño.En mi experiencia, donde más he apreciado el cambio ha sido en las pestañas. Las noto más largas, más fuertes y más pobladas que cuando decidí comenzar a utilizar el sérum.Con las cejas el resultado ha sido más moderado, aunque también percibo que están algo más pobladas.Me gusta, además, que no sea necesario dedicarle demasiado tiempo. Pestañas limpias, una aplicación cuidadosa y a continuar con la rutina. Por la mañana, simplemente hay que recordar esos minutos de espera antes del rímel.SESLASH ha terminado encontrando así su sitio entre esos pequeños gestos de cuidado que hacemos casi sin pensar.Porque, al final, aplicarlo lleva muy poco tiempo. Lo verdaderamente difícil no es encontrar unos minutos, sino acordarse todos los días.Y, viendo cómo noto actualmente mis pestañas, en mi caso la constancia ha merecido la pena.
Texto: Generado por IA (supervisado por Leire García)
Fotogaría: Leire García


