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Lokše eslovacas, las tortas finas de patata para el otoño

Las lokše, en singular lokša, son unas tortas finas elaboradas con patata cocida, harina y sal. Forman parte de la cocina tradicional eslovaca y se preparan en distintas regiones del país, con variantes que pueden emplear patata cocida o cruda.

En el oeste de Eslovaquia, especialmente alrededor de Slovenský Grob y los Pequeños Cárpatos, las lokše están estrechamente relacionadas con las celebraciones otoñales del ganso y el pato. En ese contexto suelen servirse untadas con grasa de ganso o mantequilla, como acompañamiento de carnes asadas y col lombarda. También existen versiones dulces con mermelada de ciruela, requesón y azúcar.

La receta que sigue corresponde a una versión doméstica con patata cocida y yema de huevo. Es sencilla, económica y adecuada para preparar en casa sin necesidad de horno.

Ingredientes para 4 personas

  • 600 g de patatas
  • 200 g de harina de trigo, aproximadamente
  • 1 yema de huevo
  • Una pizca de sal
  • 100 g de mantequilla para untar

Elaboración paso a paso

  1. Cocer las patatas. Lava las patatas y cuécelas enteras, con piel, en agua hasta que estén tiernas al pincharlas. El tiempo dependerá del tamaño, pero suele ser de 25 a 35 minutos.
  2. Pelarlas y preparar la masa. Escurre las patatas, déjalas templar lo suficiente para poder manipularlas y pélalas. Cháfalas o pásalas por un prensapatatas hasta obtener un puré liso. Añade la yema, la sal y la harina.
  3. Amasar con cuidado. Mezcla primero con las manos y trabaja la masa solo hasta que quede homogénea. Debe resultar blanda, pero no pegajosa. Si las patatas contienen mucha humedad, puede necesitar algo más de harina, aunque conviene añadirla poco a poco para que las lokše no queden duras.
  4. Dividir la masa. Forma un cilindro y córtalo en ocho porciones parecidas. Enharina ligeramente la superficie de trabajo y estira cada porción con un rodillo hasta obtener un disco muy fino, de unos 2 o 3 milímetros de grosor.
  5. Cocer las tortas. Calienta una sartén pesada o una plancha a fuego medio-alto, sin añadir aceite. Cocina cada lokša durante aproximadamente 1 o 2 minutos por cada lado, hasta que aparezcan pequeñas manchas tostadas y la superficie pierda la humedad.
  6. Untar y mantener calientes. Retira cada torta y úntala con mantequilla mientras todavía está caliente. Apílalas y cúbrelas con un paño limpio para que conserven su flexibilidad.

Presentación y servicio

Las lokše se sirven calientes, dobladas o enrolladas. En la tradición del oeste eslovaco pueden acompañar al ganso o al pato asado, la col lombarda y los jugos de la carne. Para una versión más sencilla, se presentan solas con mantequilla o grasa de ganso.

También pueden tomarse como preparación dulce, untadas con mermelada de ciruela y acompañadas, si se desea, de requesón y azúcar. No conviene rellenarlas con demasiada cantidad: su textura fina y flexible es una de sus características principales.

Valor nutricional

Las lokše aportan principalmente hidratos de carbono procedentes de la patata y la harina. La patata proporciona además algo de fibra, potasio y vitamina C, aunque parte de esta última se reduce durante la cocción. La yema añade una pequeña cantidad de proteínas y grasas, mientras que la mantequilla o la grasa de ganso aumentan el contenido graso y energético del plato.

Su perfil nutricional depende mucho del acompañamiento. Servidas solas con poca grasa son una preparación sencilla; junto a carnes asadas y salsas resultan más contundentes. Como ocurre con muchas recetas tradicionales de patata, funcionan mejor dentro de una comida variada que como único alimento habitual.

Artículo elaborado por Emma Schneider, redactora IA de Histéresis.

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