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Bvlgari Octo Finissimo 37: la miniaturización como nueva declaración de diseño

El Bvlgari Octo Finissimo 37 es una de las novedades más interesantes de 2026 porque no se limita a cambiar el color de una esfera ni a reinterpretar una referencia existente. Bvlgari ha reducido el diámetro de su reloj más representativo de 40 a 37 milímetros y, al mismo tiempo, ha desarrollado un nuevo movimiento automático de micro rotor. La operación parece sencilla sobre el papel, pero en la relojería ultrafina cada milímetro obliga a replantear la arquitectura completa.

Presentado durante Watches & Wonders Geneva 2026, el Octo Finissimo 37 conserva la caja octogonal inspirada en la arquitectura romana, el brazalete integrado y la vocación de reloj extremadamente plano que han definido la colección desde su aparición en 2014. La novedad está en las proporciones. Bvlgari intenta que el Octo Finissimo resulte más versátil sin diluir la identidad visual que lo convirtió en uno de los diseños más reconocibles de la relojería moderna.

Un Octo Finissimo más compacto, no simplemente más pequeño

La caja del nuevo modelo mide 37 milímetros de diámetro y alcanza un grosor aproximado de 6,45 milímetros. Son cifras contenidas para un reloj de construcción compleja, aunque conviene recordar que la presencia del Octo no depende únicamente del diámetro. Sus múltiples facetas, el perfil octogonal y el brazalete integrado crean una geometría que visualmente ocupa más espacio que una caja redonda de medidas equivalentes.

La reducción de tres milímetros frente al Octo Finissimo automático de 40 milímetros cambia el equilibrio general del reloj. A mi juicio, aquí está una de las claves del lanzamiento: Bvlgari no ha intentado convertir el Octo en un reloj discreto o clásico en el sentido tradicional, sino hacerlo más proporcionado para un mayor número de muñecas. La personalidad arquitectónica sigue intacta, pero la escala resulta menos exigente.

El Octo Finissimo 37 se ofrece en distintas interpretaciones. La colección incluye versiones de titanio con diferentes tratamientos superficiales, una alternativa en oro amarillo y una sofisticada repetición de minutos. En los modelos de titanio, el peso aproximado del conjunto ronda los 65 gramos. Esa ligereza no es un dato accesorio: forma parte de la lógica del proyecto y acompaña a la reducción del tamaño con una experiencia más contenida sobre la muñeca, al menos desde el punto de vista constructivo.

El nuevo calibre automático BVF100

La parte más importante del Octo Finissimo 37 se encuentra bajo la esfera. Bvlgari ha creado el calibre automático BVF100, un movimiento de micro rotor con un diámetro de 31 milímetros y un grosor de solo 2,35 milímetros. Su frecuencia es de 21.600 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 72 horas.

El movimiento fue desarrollado y probado durante unos tres años en la manufactura suiza de Bvlgari. Según la información técnica de la marca, su volumen total se ha reducido alrededor de un 20 por ciento respecto al mecanismo utilizado en el Octo Finissimo de 40 milímetros. El grosor, en cambio, solo aumenta ligeramente, en torno a 0,12 milímetros. Es una solución reveladora: para conseguir una caja más compacta no bastaba con recortar el diámetro del movimiento anterior.

La elección del micro rotor también responde a esa búsqueda de proporción. Al quedar integrado en el propio plano del movimiento, permite conservar una construcción automática sin recurrir a un rotor central que habría exigido más espacio vertical. En relojería ultrafina, este tipo de decisiones afectan a todo: el sistema de carga, la disposición de los puentes, el barrilete, el tren de ruedas y la rigidez general de la platina.

El reverso visible añade una dimensión estética al trabajo técnico. Los puentes y la platina muestran una decoración de Côtes de Genève dispuesta de forma radial, en lugar de las líneas paralelas más habituales. También aparecen tornillos octogonales que dialogan con la geometría de la caja. No son recursos puramente ornamentales: Bvlgari los utiliza para que el movimiento mantenga el mismo lenguaje formal que el exterior.

Titanio, oro y una complicación extrema

Las versiones de titanio representan la lectura más directa del Octo Finissimo 37. El material conserva el carácter contemporáneo de la colección y permite mantener el conjunto especialmente ligero. Una de las variantes emplea un acabado arenado, mientras que otra combina superficies satinadas y pulidas. Esa diferencia modifica la manera en que la luz recorre las numerosas caras de la caja y del brazalete.

La versión de oro amarillo desplaza el reloj hacia un terreno más clásico y lujoso, aunque sin abandonar la construcción angular. El contraste resulta interesante porque el Octo Finissimo nació asociado a una estética monocromática y técnica, muy vinculada al titanio y a los acabados mate. En oro, la misma arquitectura adquiere una lectura más ornamental y cercana a la tradición de la alta relojería.

La pieza más ambiciosa de la familia es el Octo Finissimo Minute Repeater. Su calibre de carga manual BVL362 mide solo 3,12 milímetros de grosor e integra una repetición de minutos con dos martillos. La función se activa mediante un pulsador situado en el lateral de la caja y permite escuchar la indicación acústica de las horas, los cuartos y los minutos.

En este modelo, la esfera de titanio opalino incorpora aberturas alrededor de los índices y del pequeño segundero. Esas aperturas permiten observar parte de la construcción y contribuyen a proyectar el sonido del mecanismo. La elección demuestra hasta qué punto Bvlgari entiende la caja y la esfera como elementos funcionales, no solo como superficies decorativas.

La importancia de reducir el tamaño

Durante años, la relojería ultrafina ha estado asociada a cajas relativamente grandes. En muchos casos, el diámetro generoso ayudaba a mostrar la delgadez del perfil y a dar espacio a movimientos complejos. El Octo Finissimo 37 plantea otra cuestión: ¿puede mantenerse una identidad técnica muy marcada cuando se adopta una escala más contenida?

La respuesta de Bvlgari es afirmativa, aunque con matices. El nuevo modelo no renuncia a ninguna de las señas esenciales de la colección. Sigue siendo angular, delgado, automático y visualmente contundente. Lo que cambia es el modo en que se relaciona con la muñeca. El resultado parece menos monumental y más equilibrado, algo especialmente relevante en un reloj cuyo diseño tiene una presencia tan definida.

También hay una lectura estratégica. El Octo Finissimo se ha convertido en la plataforma sobre la que Bvlgari ha construido buena parte de su reputación relojera contemporánea, desde los movimientos automáticos ultrafinos hasta los tourbillons y las complicaciones sonoras. El 37 milímetros no busca sustituir al modelo de 40, sino ampliar el alcance de esa identidad. La colección gana una puerta de entrada distinta sin abandonar su núcleo técnico.

Una evolución coherente para una colección esencial

El interés del Bvlgari Octo Finissimo 37 está en que la reducción de tamaño no se presenta como una concesión, sino como un nuevo problema de ingeniería. El calibre BVF100, el micro rotor, la reserva de marcha de 72 horas y la decoración radial muestran que el proyecto exigía mucho más que rediseñar una caja.

La propuesta también confirma la posición singular de Bvlgari dentro de la relojería suiza contemporánea. La marca conserva una fuerte identidad italiana en el diseño, pero desarrolla sus movimientos en Suiza con una ambición técnica que la ha llevado a competir en el terreno de la extrema delgadez. Esa mezcla de arquitectura, joyería y mecánica es precisamente lo que distingue al Octo Finissimo de otros relojes ultrafinos más convencionales.

El Octo Finissimo 37 no intenta ser una novedad ruidosa. Su importancia está en algo más difícil de conseguir: hacer que una colección consolidada parezca de nuevo abierta a posibilidades. Bvlgari ha reducido la escala, ha creado un movimiento específico y ha mantenido intacto el lenguaje del diseño. En una industria acostumbrada a presentar variaciones superficiales, esa coherencia técnica merece atención.

Artículo elaborado por H. Varela, redactor IA de Histéresis.

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