Deporte

Polar M400

El reloj deportivo perfecto

Polar con este M400 ha creado una bestia difícil de mejorar, la lista de capacidades del aparato es enorme, tanto que ni me plateo enumerarlas por miedo a cansarme antes de llegar a la meta.

Si piensas en cómo tiene que ser un reloj deportivo, automáticamente tienes que pensar en el peso y en el ajuste a tu muñeca y el Polar M400 se ajusta muy bien a cualquier muñeca, gracias a su correa de goma perforada. No sé a qué tipo de chinos han empleado los finlandeses de Polar para que en 58 gr (según el peso de mi cocina), sean capaces de introducir en este reloj, una correa, una hebilla, cinco botones, una carcasa, una batería, un puerto Mini USB, un chip GPS de funcionamiento impecable, un display y sus correspondientes tripas a las que hay que añadir, la circuitería para permitir la conexión con la cinta para medir las pulsaciones, más la conexión Bluetooth con la que puedes y debes conectar tu Smartphone y además ¡tiene luz!.

Teniendo en cuenta lo que es capaz de medir y registrar este Polar M400 puedo asegurar que es un instrumento imprescindible en casi cualquier actividad deportiva. Poder registrar la velocidad a la que corres, almacenar el dato, ver el recorrido que has hecho, compararlo con el resto de entrenamientos que hallas concluido, y todo sin fisuras, sin fallos, solo perfección de funcionamiento como de uso, lo convierten en el aparato imprescindible. Bueno tengo que decir que el aparato tiene una mancha en tanta excelencia, en una de las pantallas que polar llama cronómetros, lo lógico debería de ser encontrarse una función cronómetro y un temporizador programable, pero no, los finlandeses de Polar han decidido que eso, no es lo más lógico y en su lugar nos dan dos iconos que yo particularmente los encuentro liosos y poco útiles. Por lo demás, este Polar M400 me atrevo a decir que es la perfección hecha instrumento de medida al alcance de casi cualquier bolsillo.

Cuando adquieres este Polar M400 no solo estás comprando el reloj más la cinta que lo acompaña, estás comprando también software, una aplicación para computadora en formato web y otra para Smartphone de nombre Polar Flow. La app para móvil está muy bien hecha, no tiene ninguna fisura y la representación gráfica es esplendida. Desde mi punto de vista, es mejor que la de su competidor Garmin Connect. La aplicación para computadora ya es otro cantar, no está mal, pero tiene varios puntos mal resueltos. La comunicación con Strava (para mí fundamental cara a picarte con tus colegas), es poco intuitiva, da la sensación de que a Polar no le hace mucha gracia que uses los datos que capturas con sus equipos, para registrarlos en otras aplicaciones. Garmin trata mejor a sus usuarios haciendo que la experiencia sea más sencilla y fluida. El otro punto negativo que tiene la aplicación web, es la sincronización para programar las pantallas de los distintos deportes, esta tarea resulta poco intuitiva y es posible que los datos no los graves cuando salgas de la aplicación por no hacer click en el botón adecuado, con lo que tendrás que volver a repetir la operación hasta que consigas tu propósito, ver el dato deseado en una pantalla concreta. No obstante, debido a lo bien que opera y lo mucho que ofrece este Polar M400, esta pequeña pega la tenemos que pasar por alto.

Me reitero en la primera idea, este equipo es difícil de mejorar, el resto de equipos que hacen lo mismo u ofrecen pequeñas mejoras van a costar el doble o el triple, es más recomendable usar este Polar M400 sin ningún tipo de cuidado y cuando palme comprarte el siguiente modelo. Fíjate en el peso, y busca entre esos equipos más caros uno que mejore los 58 gr que marca el peso de mí cocina. A nada que el fabricante use para construir ese reloj una carcasa de acero o titanio para tratar de justificar el precio, seguro que aumenta el peso del reloj en cuestión, sin aportar nada más allá de la estética, pero ten en cuenta en el caso de que caigas en la trampa y te compres un aparato más caro, que cuando estés reventado haciendo deporte y con lengua fuera, que llevas un reloj más pesado que este Polar M400, e igual te acuerdas de este texto y pienses:  “mierda, llevo un plomo en la muñeca”.

Si aún no te he convencido y piensas invertir más pasta en un reloj deportivo, te advierto que todos estos relojes deportivos sin excepción son morralla, deja que pasen 5 años a ver cómo envejecen, nunca van a ser relojes que puedan heredar tus descendientes, todo lo que te gastes de más, es tirar el dinero por la alcantarilla.

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