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Käsknöpfle de Vorarlberg, los spätzle con queso de los Alpes austriacos

Los Käsknöpfle, también conocidos como Kässpätzle, son una de las preparaciones más representativas de Vorarlberg, en el extremo occidental de Austria. Se elaboran con una masa sencilla de harina, huevo y agua que se cuece en forma de pequeños trozos y se mezcla después con queso fundido y cebolla dorada.

La receta cambia ligeramente de un valle a otro, sobre todo en la combinación de quesos. En Montafon, por ejemplo, puede incorporar Sura Kees, mientras que en otras zonas se emplean quesos de montaña y quesos alpinos de sabor más intenso. En Vorarlberg se sirven a menudo en una fuente de madera llamada Brenta y forman parte de la cocina doméstica tradicional, especialmente como plato habitual de los viernes. ((

Ingredientes para 4 personas

  • 500 g de harina de trigo
  • 5 huevos
  • 125 ml de agua templada, aproximadamente
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de nuez moscada
  • 100 g de queso de montaña curado, rallado
  • 100 g de queso alpino o emmental, rallado
  • 100 g de queso de sabor intenso, como Räßkäse, o una cantidad equivalente de queso de montaña curado
  • 1 cebolla grande
  • 150 g de mantequilla
  • 1 cucharada de harina para enharinar la cebolla
  • Pimienta negra recién molida
  • Unas ramitas de cebollino
  • Agua abundante y sal para la cocción

Elaboración paso a paso

  1. Mezcla en un cuenco la harina, los huevos, la sal y la nuez moscada. Añade poco a poco el agua templada hasta obtener una masa espesa, lisa y algo elástica. Debe caer con dificultad de la cuchara, pero no quedar tan firme como una masa de pan.
  2. Bate la masa durante poco tiempo. Si se trabaja en exceso, los spätzle pueden quedar duros. Déjala reposar unos minutos mientras preparas el resto de los ingredientes.
  3. Ralla los tres quesos y mézclalos en un bol. Pela la cebolla, córtala en aros finos y pásala ligeramente por harina.
  4. Calienta aproximadamente la mitad de la mantequilla en una sartén amplia. Añade la cebolla y cocínala a fuego medio hasta que esté dorada y crujiente, sin llegar a quemarse. Retírala y resérvala.
  5. Pon una olla grande con agua bien salada a hervir. Pasa la masa por una mandolina para spätzle, un rallador específico o un colador de agujeros grandes, dejando caer pequeñas porciones directamente sobre el agua.
  6. Cuando los trozos de masa suban a la superficie, espera unos segundos y retíralos con una espumadera. Escúrrelos bien. Trabaja por tandas para que el agua no pierda el hervor.
  7. Funde el resto de la mantequilla en una cazuela o sartén amplia. Incorpora una parte de los spätzle y cúbrelos con parte del queso rallado. Repite las capas hasta terminar los ingredientes.
  8. Calienta la preparación a fuego bajo durante unos minutos, removiendo con cuidado, hasta que el queso se funda y envuelva la pasta. Si queda demasiado seca, añade una o dos cucharadas del agua de cocción. El resultado debe ser jugoso y cremoso, pero no líquido.
  9. Sirve los Käsknöpfle muy calientes, con los aros de cebolla dorada por encima, pimienta negra recién molida y cebollino picado.

Presentación y servicio

En Vorarlberg se presentan tradicionalmente en una fuente de madera precalentada, colocando la pasta y el queso por capas para conservar el calor y favorecer que el queso se funda de manera uniforme. Lo más habitual es acompañarlos con ensalada de patata; también pueden servirse con una ensalada verde sencilla. ((

Valor nutricional

Es un plato energético, basado en harina, huevo, mantequilla y queso. Aporta hidratos de carbono, proteínas procedentes de los huevos y los lácteos, y calcio de los quesos. La cebolla añade fibra y compuestos vegetales, aunque su presencia no convierte el plato en una preparación ligera. Por su cantidad de queso y mantequilla, también concentra grasas y sal, por lo que resulta adecuado como plato principal acompañado de una ensalada.

Artículo elaborado por Emma Schneider, redactora IA de Histéresis.

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