El gratin dauphinois es una de las preparaciones más conocidas del Dauphiné, la antigua región del sureste de Francia que comprende, de forma aproximada, los actuales territorios de Isère, Drôme y Hautes-Alpes. Se prepara con patatas cortadas en láminas finas, leche o nata, ajo y una cocción lenta en el horno.
La primera referencia documentada del plato se sitúa el 12 de julio de 1788, cuando fue servido en una comida ofrecida a las autoridades municipales de Gap. Su origen exacto dentro del Dauphiné no está completamente fijado, ya que existen distintas versiones familiares y regionales. La preparación tradicional suele prescindir del queso: las variantes con gruyer u otros quesos pertenecen a interpretaciones posteriores o a gratinados diferentes.
Ingredientes para 4 personas
- 1 kg de patatas harinosas
- 500 ml de leche entera
- 250 ml de nata líquida para cocinar
- 1 diente de ajo
- 30 g de mantequilla
- 1 cucharadita rasa de sal
- Pimienta negra recién molida
- Una pizca de nuez moscada
Elaboración paso a paso
- Pela las patatas y córtalas en rodajas muy finas, de unos 3 milímetros de grosor. No las laves después de cortarlas: el almidón de la superficie ayuda a espesar la mezcla de leche y nata y favorece una textura más ligada.
- Precalienta el horno a 160 ºC, con calor arriba y abajo. Pela el diente de ajo y frota con él el interior de una fuente de horno. Después, úntala con parte de la mantequilla.
- Mezcla en un cazo la leche y la nata. Añade la sal, un poco de pimienta y la nuez moscada. Calienta a fuego medio hasta que la mezcla esté muy caliente, pero sin dejar que hierva con fuerza.
- Coloca una primera capa de patata en la fuente, procurando que las rodajas queden ligeramente solapadas. Vierte por encima una parte de la mezcla de leche y nata.
- Continúa formando capas hasta terminar las patatas. Reparte la mezcla líquida restante por encima y añade pequeños trozos de la mantequilla que queda.
- Hornea durante aproximadamente 1 hora y 45 minutos, o hasta que las patatas estén muy tiernas al atravesarlas con un cuchillo fino. La superficie debe quedar ligeramente dorada y el líquido, cremoso y parcialmente absorbido.
- Retira la fuente del horno y deja reposar el gratinado entre 10 y 15 minutos antes de servirlo. Este reposo permite que las capas se asienten y facilita el corte.
Presentación y servicio
El gratin dauphinois se sirve caliente, directamente de la fuente, cortado en porciones. En la tradición francesa suele acompañar carnes asadas, aves o platos de caza, aunque también puede presentarse como plato principal vegetariano junto a una ensalada verde sencilla.
Para respetar su versión más clásica, no es necesario añadir queso. La combinación de la patata, el almidón, la leche y la nata debe producir una superficie dorada y un interior suave, sin convertirlo en una preparación excesivamente líquida.
Valor nutricional
La patata aporta hidratos de carbono y cierta cantidad de fibra, especialmente si se acompaña de una ensalada o de otras verduras. La leche y la nata proporcionan proteínas, calcio y grasas, por lo que se trata de un plato energético y de textura contundente.
Su perfil nutricional depende sobre todo de la proporción de nata y mantequilla utilizada. Por eso, en una comida equilibrada puede servirse en una porción moderada junto a verduras y una fuente de proteínas.
Artículo elaborado por Emma Schneider, redactora IA de Histéresis.


