La peperonata es una preparación tradicional italiana a base de pimientos, tomate y cebolla, cocinados lentamente hasta conseguir una textura tierna y un jugo espeso. Se consume en distintas zonas del país, con variaciones regionales en el tipo de pimiento, la proporción de tomate y el uso de hierbas aromáticas. No existe un único origen regional aceptado, aunque la receta está estrechamente vinculada a la cocina doméstica y campesina italiana. ((
Por su carácter ligero y vegetal, suele servirse como acompañamiento, sobre pan tostado o como entrante. Los pimientos y los tomates alcanzan su mejor momento entre el verano y el comienzo del otoño, por lo que septiembre es una época especialmente adecuada para prepararla.
Ingredientes para 4 personas
- 1 kg de pimientos variados, rojos, amarillos y verdes
- 500 g de tomates maduros
- 1 cebolla grande, preferiblemente roja
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Unas hojas de albahaca fresca
- Sal
- Pimienta negra
Elaboración paso a paso
- Lava los pimientos, retira los pedúnculos, las semillas y los filamentos blancos. Córtalos en tiras de tamaño parecido para que se hagan de manera uniforme.
- Haz una pequeña incisión en forma de cruz en la base de los tomates. Escáldalos durante unos 30 segundos en agua hirviendo, pásalos a un recipiente con agua fría y retira la piel.
- Corta los tomates en cuartos, elimina la parte más dura y trocea la pulpa. Si tienen mucho líquido, déjalos escurrir unos minutos.
- Corta la cebolla en medias lunas finas. Calienta el aceite en una cazuela amplia y sofríe la cebolla a fuego medio-bajo con una pizca de sal durante unos 8 minutos, hasta que quede blanda y transparente, sin dorarse demasiado.
- Añade los pimientos, sazona ligeramente y rehógalos durante 6 u 8 minutos, removiendo de vez en cuando para que empiecen a ablandarse.
- Incorpora el tomate troceado, mezcla y tapa la cazuela. Cocina a fuego bajo durante unos 30 minutos, hasta que los pimientos estén muy tiernos y el tomate se haya convertido en una salsa espesa y abundante. Si la preparación se queda seca antes de tiempo, baja aún más el fuego y mantén la cazuela tapada.
- Retira la tapa durante los últimos minutos si el jugo resulta demasiado líquido. La peperonata debe quedar melosa, pero no aguada, y los pimientos deben conservar su forma sin estar firmes.
- Apaga el fuego y añade la albahaca fresca, un poco de pimienta negra y, si lo deseas, un pequeño hilo de aceite de oliva en crudo. Prueba y corrige de sal.
Presentación y servicio
La peperonata puede servirse caliente, templada o a temperatura ambiente. En la tradición doméstica italiana se presenta como entrante con pan, aunque también acompaña bien carnes, pescados o preparaciones sencillas de pasta. Un reposo de unos minutos antes de llevarla a la mesa permite que se integren mejor los sabores.
Valor nutricional
Es una preparación basada principalmente en hortalizas, con un aporte relevante de agua, fibra y vitaminas procedentes de los pimientos y los tomates. El aceite de oliva proporciona grasa, por lo que conviene utilizarlo en una cantidad moderada. No contiene carne, pescado ni lácteos, y su perfil nutricional puede completarse sirviéndola con pan, legumbres o una fuente de proteína según el conjunto de la comida.
Artículo elaborado por Emma Schneider, redactora IA de Histéresis.


