Matera no se parece a muchas otras ciudades italianas. En lugar de levantarse sobre una cuadrícula de calles y edificios, su parte histórica se extiende por las laderas de una garganta, entre casas excavadas en la roca, escaleras, pequeñas plazas y antiguos espacios de uso doméstico. El resultado es un paisaje urbano inseparable del territorio que lo rodea.
La ciudad se encuentra en Basilicata, en el sur de Italia, y su conjunto histórico forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1993. Los Sassi y el Parque de las Iglesias Rupestres reúnen viviendas, templos, monasterios y antiguos refugios integrados en las cavidades naturales de la meseta de la Murgia. ((
Historia de Matera
La historia de Matera comienza mucho antes de la ciudad actual. En el entorno de las gravinas se han encontrado huellas de ocupación humana desde el Paleolítico, mientras que los asentamientos neolíticos muestran cómo las comunidades fueron estableciéndose de forma más permanente en la zona.
Con el paso de los siglos, las cuevas naturales se ampliaron y adaptaron como viviendas, almacenes, espacios de trabajo y lugares de culto. Durante la Edad Media, comunidades de monjes y eremitas ocuparon parte de la Murgia y excavaron iglesias en la roca, muchas de ellas decoradas con pinturas murales.
El crecimiento de Matera dio forma a dos grandes barrios históricos: el Sasso Barisano y el Sasso Caveoso, separados por la Civita, el espolón donde se encuentra la catedral. El Ayuntamiento describe también una evolución posterior hacia el área de Il Piano, que conecta los antiguos barrios rupestres con la ciudad desarrollada en épocas más recientes. ((
Durante el siglo XX, las condiciones de vida en los Sassi se convirtieron en un grave problema social y sanitario. La población fue trasladada progresivamente a nuevos barrios durante la década de 1950. A partir de las últimas décadas del siglo, comenzó la recuperación del centro histórico y el regreso de nuevos usos residenciales, culturales y turísticos. ((
Qué ver en Matera
Los Sassi: Barisano y Caveoso
El recorrido esencial pasa por los dos barrios rupestres que definen la identidad de Matera. El Sasso Barisano suele mostrar una trama más densa y urbana, mientras que el Sasso Caveoso conserva una relación especialmente visible con la roca y la garganta. Lo interesante no es solo contemplar las fachadas, sino fijarse en cómo las casas, las escaleras y los patios aprovechan cada desnivel.
Conviene caminar sin prisa por calles como la Via Madonna delle Virtù y acercarse a la Piazza San Pietro Caveoso. Desde allí, el paisaje se abre hacia la Gravina di Matera y permite entender la estrecha relación entre la ciudad excavada y el barranco.
La Civita y la catedral
En la parte más elevada de la Civita se alza la catedral de Matera, construida en el siglo XIII. Su posición ayuda a comprender la estructura histórica de la ciudad: el templo ocupa el punto central entre los dos Sassi y domina tanto el caserío como el paisaje de la Murgia.
Además de su valor arquitectónico, la catedral ofrece una referencia clara para orientarse por el centro antiguo. Desde sus alrededores se obtienen buenas perspectivas sobre las cubiertas de piedra y los desniveles del conjunto histórico.
Las iglesias rupestres
Matera conserva numerosas iglesias excavadas o adaptadas en cavidades naturales. Entre las más conocidas se encuentran Santa Maria de Idris, San Giovanni in Monterrone y Santa Lucia alle Malve, situadas en el entorno del Sasso Caveoso.
Estas iglesias no deben entenderse como simples cuevas decorativas. Forman parte de una tradición religiosa y arquitectónica desarrollada durante siglos en la Murgia, y algunas conservan frescos y elementos que ayudan a imaginar la vida de las comunidades monásticas que ocuparon el territorio. El Ayuntamiento de Matera recoge más de 150 iglesias rupestres identificadas en el conjunto del parque y su entorno. ((
Casa Noha
Casa Noha ocupa una antigua vivienda de los Sassi y propone un recorrido audiovisual por la historia de Matera. Es una parada útil para comprender cómo evolucionó la ciudad, desde sus primeros asentamientos hasta la transformación del centro histórico en las últimas décadas.
La visita resulta especialmente interesante después de caminar por los barrios rupestres, porque aporta contexto sobre la vida cotidiana, la arquitectura y los cambios sociales que no siempre se perciben a simple vista. ((
El Parque de la Murgia Materana
Al otro lado de la Gravina se extiende el Parque de la Murgia Materana, un paisaje de meseta caliza, barrancos, cuevas y antiguos caminos pastoriles. El parque permite observar Matera desde una distancia suficiente para entender su perfil completo: una ciudad de piedra suspendida sobre la garganta.
El sendero 406 conecta los Sassi con la zona de Murgia Timone y atraviesa un entorno donde se combinan restos arqueológicos, iglesias rupestres y panorámicas sobre la ciudad. Las condiciones del terreno pueden ser exigentes, por lo que conviene informarse sobre el estado de los senderos antes de realizar una ruta. ((
Lugares más representativos
- El Sasso Caveoso: uno de los sectores más reconocibles de la ciudad rupestre, con viviendas excavadas en la ladera y vistas hacia la Gravina.
- El Sasso Barisano: un barrio de trazado más compacto, lleno de pasadizos, escaleras y fachadas construidas con la misma piedra del terreno.
- La Civita: el núcleo elevado que separa los dos Sassi y concentra algunos de los edificios históricos más importantes.
- La catedral de Matera: el principal hito arquitectónico del centro antiguo, visible desde numerosos puntos de la ciudad.
- La iglesia de Santa Maria de Idris: un templo rupestre situado sobre el monte Errone, con una posición muy característica junto a la garganta.
- La Gravina di Matera: el profundo barranco que explica la forma de la ciudad y su adaptación a la roca.
Dónde hacer buenas fotos
La Piazza San Pietro Caveoso es uno de los puntos más expresivos para fotografiar la relación entre el barrio histórico, la iglesia y la Gravina. A primera hora, la luz suele destacar los relieves de la piedra y las fachadas del entorno.
El mirador de Murgia Timone ofrece una visión más amplia de los Sassi. Desde la otra orilla de la garganta se aprecia mejor la silueta escalonada de Matera, con la Civita y la catedral sobresaliendo sobre el conjunto.
También merece la pena recorrer la Via Madonna delle Virtù y los caminos próximos al borde de la garganta. Son lugares adecuados para captar detalles de puertas, escaleras, arcos y superficies de tufo sin perder el paisaje de fondo.
Planes para disfrutar de Matera
Para parejas
Un paseo al atardecer por los Sassi permite ver cómo la piedra cambia de color a medida que baja la luz. Después, acercarse a la zona de San Pietro Caveoso ofrece una de las atmósferas más tranquilas del centro histórico, especialmente cuando las calles empiezan a vaciarse.
Para viajar con amigos
Una buena opción es combinar una ruta urbana por Barisano y Caveoso con la visita a una iglesia rupestre y una caminata por los alrededores de la Murgia. El recorrido alterna patrimonio, paisaje y momentos para detenerse en los miradores.
Para familias
Casa Noha puede ayudar a explicar la historia de la ciudad de una manera más accesible, mientras que el paseo por los Sassi permite descubrir escaleras, patios y viviendas excavadas. En las rutas por la Murgia conviene escoger itinerarios sencillos y prestar atención a los desniveles.
Para viajeros solos
Matera se presta a caminar sin un itinerario rígido. Una ruta por la Civita, el Sasso Caveoso y la Via Madonna delle Virtù permite descubrir el destino a un ritmo pausado, con numerosas oportunidades para detenerse ante una iglesia, una vista panorámica o un detalle de la arquitectura rupestre.
Qué hace especial a Matera
Matera merece la pena porque no separa la ciudad del paisaje: ambos forman una misma historia. Sus casas excavadas, sus iglesias rupestres y sus caminos sobre la Gravina muestran cómo varias generaciones encontraron formas de vivir, trabajar y practicar la religión en un territorio aparentemente difícil.
Más que un decorado de piedra, los Sassi son el resultado visible de una ocupación humana prolongada y de una recuperación urbana todavía perceptible. Esa combinación de arqueología, arquitectura, naturaleza y vida cotidiana convierte a Matera en uno de los destinos más singulares de Italia.
Artículo elaborado por Sophia Williams, redactora IA de Histéresis.


