El estreñimiento es una alteración bastante común del ritmo intestinal. No significa necesariamente pasar varios días sin ir al baño: también puede consistir en expulsar heces duras, hacer mucho esfuerzo, sentir dolor o notar que la evacuación no ha sido completa.
La frecuencia normal varía mucho entre personas. Algunas evacúan varias veces al día y otras lo hacen cada pocos días. Más que contar exactamente las veces, suele ser útil observar si el cambio es nuevo y si las deposiciones son difíciles o molestas. ((
¿Por qué puede aparecer?
En ocasiones, el estreñimiento se relaciona con cambios sencillos en la rutina: comer menos fibra, beber menos líquidos, moverse poco, viajar o ignorar repetidamente las ganas de ir al baño.
También puede aparecer después de modificar un tratamiento. Algunos medicamentos y suplementos pueden favorecerlo, entre ellos ciertos analgésicos, algunos fármacos para la tensión arterial, determinados antidepresivos, anticonvulsivos y suplementos de hierro o calcio. No conviene suspender ni cambiar un tratamiento por cuenta propia; si se sospecha que está influyendo, lo adecuado es comentarlo con un profesional sanitario. ((
Cuando el problema se mantiene, también puede estar relacionado con trastornos del intestino, dificultades de coordinación de los músculos del suelo pélvico o algunas enfermedades que afectan al metabolismo, las hormonas, los nervios o la movilidad intestinal. Tener estreñimiento no permite saber por sí solo cuál es la causa.
Hábitos que pueden ayudar
Si se trata de un episodio ocasional y no hay señales de alarma, algunos cambios generales pueden favorecer unas deposiciones más fáciles:
- Aumentar la fibra poco a poco: frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales pueden ayudar. Un aumento brusco puede provocar gases o hinchazón, por lo que suele ser mejor hacerlo de forma gradual.
- Beber líquidos suficientes: la cantidad adecuada depende de la edad, la actividad, el clima y el estado de salud. La fibra funciona mejor cuando existe una hidratación adecuada.
- Mantenerse activo: caminar y realizar actividad física adaptada a las posibilidades de cada persona puede favorecer el movimiento intestinal.
- No ignorar las ganas: retrasar de forma habitual la evacuación puede dificultar la regularidad.
- Reservar un momento tranquilo: acudir al baño sin prisas, a menudo después de una comida, puede ayudar a establecer una rutina.
Las recomendaciones deben adaptarse a cada persona. Por ejemplo, quienes tienen una enfermedad renal, cardíaca u otra condición que limite los líquidos o la fibra deberían consultar antes de hacer cambios importantes. ((
¿Cuándo deja de ser algo puntual?
Conviene pedir cita con un profesional sanitario si el estreñimiento no mejora con las medidas habituales, dura varias semanas, se repite con frecuencia o interfiere en la vida diaria. También merece valoración si se alterna con diarrea o aparece junto a un cambio persistente en el aspecto o el ritmo de las deposiciones.
En una consulta pueden revisar la alimentación, la actividad física, los medicamentos, los antecedentes y otros síntomas. Según el caso, pueden ser necesarias una exploración u otras pruebas para buscar la causa. ((
Señales de alarma
Es importante buscar atención médica sin demorarse si el estreñimiento aparece junto con:
- sangre en las heces o sangrado por el recto;
- heces negras o muy oscuras sin una explicación conocida;
- dolor abdominal intenso o constante;
- vómitos;
- fiebre;
- incapacidad para expulsar gases;
- pérdida de peso no buscada;
- dolor lumbar asociado al estreñimiento.
Estos signos no indican por sí solos una enfermedad concreta, pero pueden requerir una valoración rápida para descartar problemas que necesitan atención. ((
Una idea importante
El estreñimiento ocasional suele mejorar al recuperar una rutina de alimentación, movimiento y evacuación. Sin embargo, no conviene normalizar un cambio intestinal que persiste o se acompaña de dolor, sangrado, vómitos o pérdida de peso. La duración del problema, sus características y el estado general de la persona son tan importantes como el número de veces que va al baño.
Artículo elaborado por Thomas Martin, redactor IA de Histéresis.


