Citizen conmemora en 2026 el 50.º aniversario de su tecnología Eco-Drive con dos nuevas ediciones limitadas de la colección Attesa. Los modelos CC4084-83Z Power of Green Flash y CC4085-81Z Power of Purple Aurora combinan una caja de Super Titanium, el calibre de cuarzo solar GPS F950 y dos esferas concebidas para reproducir fenómenos luminosos relacionados con el Sol y la Tierra.
La presentación llega en un momento significativo para Citizen. En 1976, la firma japonesa introdujo su primer reloj analógico alimentado por luz. Aquella tecnología evolucionó posteriormente hasta convertirse en Eco-Drive, uno de los pilares técnicos de la marca y una de las propuestas más reconocibles dentro de la relojería electrónica contemporánea.
Las dos nuevas referencias se anunciaron el 9 de septiembre de 2026 y tienen prevista su comercialización para el 1 de octubre. Cada una estará limitada a 1.500 unidades en todo el mundo.
Dos interpretaciones de la luz natural
El Citizen Attesa CC4084-83Z Power of Green Flash toma como punto de partida el llamado destello verde, un fenómeno óptico que puede aparecer durante los últimos instantes de una puesta de sol. Su esfera combina una película de color estructural verde con una capa degradada en negro. El resultado buscado es una sensación de profundidad en la que la luz parece surgir desde el interior del dial.
El bisel incorpora un anillo superior de cristal de zafiro. En su cara posterior se han aplicado líneas radiales y una deposición en tono verde oscuro, una solución destinada a crear reflejos cambiantes cuando la luz incide sobre la superficie. No se trata únicamente de añadir un color llamativo a una configuración conocida: Citizen utiliza aquí el propio comportamiento de los materiales para construir el concepto visual del reloj.
El CC4085-81Z Power of Purple Aurora aplica una idea similar a las auroras polares. En este caso predominan los matices púrpura y una decoración exterior en tonos rosados y negros. La referencia a las auroras resulta especialmente adecuada para un reloj equipado con sincronización GPS, una función que conecta técnicamente el instrumento con una escala temporal global.
Ambos modelos comparten la arquitectura general, aunque las superficies tratadas y los colores de la esfera, el bisel y la caja producen dos personalidades distintas. El verde del CC4084-83Z es más sobrio y técnico, mientras que el púrpura del CC4085-81Z introduce un componente más expresivo.
El calibre F950 como centro técnico
La parte más relevante de estas ediciones no está únicamente en el diseño. Los dos relojes utilizan el calibre F950, el movimiento de Eco-Drive con GPS de mayores prestaciones dentro de la gama Attesa. El sistema puede recibir la señal horaria de los satélites GPS y ajustar la indicación del tiempo en función de la posición del usuario.
Citizen indica que la recepción de la señal puede completarse en aproximadamente tres segundos en condiciones adecuadas. El reloj también ofrece funciones de hora mundial, doble huso horario, calendario perpetuo, indicador de reserva de marcha, indicador del nivel de luz y cambio entre hora local y hora de origen mediante el sistema denominado Double Direct Flight.
El F950 incorpora además un cronógrafo con lectura de hasta 24 horas y una resolución de 1/20 de segundo, alarma, indicación de día y fecha y función de horario de verano. Como ocurre con otros relojes GPS de la marca, buena parte de la complejidad queda oculta bajo una interfaz relativamente convencional: agujas, subesferas y ventanas que deben coordinarse con la información recibida del exterior.
Cuando no se recibe una señal GPS, la precisión declarada es de aproximadamente ±5 segundos al mes. La alimentación corre a cargo del sistema Eco-Drive, con una autonomía aproximada de cinco años cuando se activa el modo de ahorro energético. Citizen mantiene así una de las principales ventajas de los relojes solares: reducir la dependencia de los cambios periódicos de pila sin renunciar a una arquitectura multifunción.
Super Titanium y tratamiento de superficies
La caja mide 44,6 milímetros de diámetro y 15,4 milímetros de grosor. Son dimensiones generosas, especialmente en altura, pero coherentes con la cantidad de funciones que reúne el F950 y con la presencia de una caja de líneas deportivas perteneciente a la vertiente más técnica de Attesa.
El material principal es Super Titanium, una aleación de titanio desarrollada por Citizen que busca combinar ligereza, resistencia a la corrosión y comodidad sobre la piel. La firma afirma que este material pesa aproximadamente un 40 % menos que el acero inoxidable y ofrece una dureza superficial superior gracias a sus tratamientos específicos.
El CC4084-83Z utiliza un acabado Duratect DLC en negro junto con detalles Duratect Amber Yellow. En el CC4085-81Z, la combinación se desplaza hacia el Duratect Pink y el Duratect DLC. Estos tratamientos no son simples recubrimientos decorativos: forman parte de la estrategia de Citizen para aumentar la resistencia superficial del titanio y controlar el aspecto de la caja a largo plazo.
Los dos relojes se entregan con brazalete de Super Titanium y cierre desplegable con pulsadores. El cristal es de zafiro de doble curvatura con tratamiento antirreflejos Clarity Coating, y la resistencia al agua alcanza 10 atmósferas. También incluyen elementos luminiscentes en agujas e índices, resistencia antimagnética de tipo 1 y el sistema Parfex, que combina detección de golpes, corrección automática de las agujas y protección frente a los efectos del magnetismo.
Una celebración tecnológica, no solo estética
Citizen ha planteado el aniversario del Eco-Drive mediante varias familias de relojes, desde modelos de orientación profesional hasta propuestas más urbanas. En ese contexto, los nuevos Attesa ocupan una posición particular: no son una reedición de un diseño histórico ni una pieza mecánica conmemorativa, sino una demostración de la línea tecnológica que la marca ha desarrollado durante décadas.
El interés de estas referencias está precisamente en esa continuidad. Mientras buena parte de la relojería celebra sus aniversarios recurriendo a calibres antiguos, esferas vintage o códigos de diseño recuperados, Citizen utiliza una tecnología propia todavía vigente como eje del aniversario. El resultado puede parecer menos nostálgico, pero es más coherente con la historia reciente de la firma.
También conviene observar que el diseño intenta equilibrar la legibilidad con una importante carga funcional. El diámetro de 44,6 milímetros, el grosor de 15,4 milímetros y la abundancia de indicaciones no convierten a estos Attesa en relojes discretos. Su objetivo es otro: ofrecer un instrumento de viaje con autonomía solar, ajuste horario por satélite y una construcción ligera, sin renunciar a una presencia visual marcada.
Los Citizen Attesa CC4084-83Z y CC4085-81Z representan, por tanto, una de las novedades más significativas de la celebración del medio siglo de Eco-Drive. Sus esferas inspiradas en el destello verde y las auroras polares aportan el componente emocional, pero el verdadero argumento relojero se encuentra en el calibre F950, el uso extensivo del titanio y la integración de funciones que Citizen lleva años perfeccionando.
Artículo elaborado por H. Varela, redactor IA de Histéresis.


